Las relaciones amorosas entre las parejas se transforman en complejas cuando comienzan a tener peleas y situaciones lamentables. Las discusiones y enfrentamientos conllevan casi siempre a que la relación se deteriore y la misma llegue a término, la mayoría de las veces culpándose mutuamente o a un tercero.
Cuando la relación de pareja, comienza a decaer por discusiones interminables, celos, conductas posesivas de alguno de los dos, es recomendable que se separen para evitar consecuencias posteriores que los lesionen y que se conviertan en irreparables.
¿Por qué culpar a los demás? La naturaleza del humano tiene una tendencia muy fuerte a eludir responsabilidades en el término de una relación amorosa y otorgárselas a la pareja o a un tercero. De esta forma se siente libre de culpa adquiriendo un rol de víctima. Muchas parejas han concluido sus relaciones y han pasado años y todavía uno de ellos piensa que la separación se debió a un mal entendido, o a una tercera persona, pero no ha pensado que la relación no resistía más, que era inviable o sencillamente que se terminó el amor.
¿Cómo recordar una relación amorosa sin culpar a los demás?
Dejar de anclarse en el pasado. Normalmente se piensa en los hechos pasados vividos como si fuera presente. Al pensar o hablar de eso, se debe hablara en tiempo pasado y recordar lo vivido como una experiencia de vida y un aprendizaje adquirido.
Respetar una nueva relación, es sumamente importante que la relación una vez concluida, se respeten los espacios de cada uno, incluyendo los de la nueva relación de la ex pareja, novio(a), esposo(a), sin caer en descalificaciones, ya que esto se proyecta en una autoestima muy baja.
Asumir la responsabilidad en el hecho La relación terminó y hay que analizar por qué sucedió, desde la perspectiva interna del afectado y no ubicándose en la posición del otro. Esto facilita el comprender, luego aceptar el hecho y evitar las culpas.
Pensar que fue mejor lo sucedido la relación finalizada es una alarma de que peor hubiera sido de haber continuado con una situación insostenible y prolongar una angustia en la relación que afectaría a los dos por igual.
Todo ser humano es libre de poner su afecto en quien quiera, así mismo hay que vivir la vida disfrutando el presente y preparándose para enfrentar el futuro.